Header
Publicaciones Standard / Seguridad Nacional / Las Farc: El Mayor Cartel del Narcotráfico en el Mundo

Las Farc: El Mayor Cartel del Narcotráfico en el Mundo

Desde 1995 los ingresos financieros de las Farc registran un giro sustancial por el traslado a Colombia de los cultivos de coca como consecuencia de su decrecimiento en Perú y Bolivia. En segundo lugar, porque la desarticulación de los carteles de Medellín y Cali les dejó el campo libre para sustituirlos, como la principal organización capaz de controlar el narcotráfico en casi todas sus fases.

Lo anterior le dio a las Farc en las regiones un poder financiero que forzó a las Auc a reaccionar, organizándose como una estructura con cubrimiento nacional. Para ello buscó y encontró en el narcotráfico la fuente de cerca del 70% de sus recursos financieros. Por esa razón las Auc, desde entonces, entraron a disputar a las Farc el control sobre áreas de narcotráfico, especialmente en Magdalena Medio, Catatumbo, Putumayo, Meta y Guaviare.

Para profundizar la situación descrita se presentan dos análisis sobre la magnitud e incidencias del narcotráfico en las finanzas de las Farc y en su capacidad como organización terrorista.

El Narcotráfico en las Finanzas de las Farc

Antecedentes

La relación de las Farc con el narcotráfico fue tomada por el Secretariado en durante la “Séptima Conferencia Guerrillera” (May-82). Posteriormente en la “Octava Conferencia Guerrillera” (May-93) volvió a abordar el tema del cultivo de la coca de manera reservada, enmarcándolo dentro de una total reorganización interna de su aparato financiero.

Como consecuencia de esto, no menos de 40 frentes de los 66 actuales están superpuestos a las áreas de cultivo y producción de cocaína, especialmente en el Meta, Vichada, Guaviare, Caquetá y Putumayo, además de la Sierra Nevada, el Catatumbo y sur de Bolívar. Así mismo, hay frentes dedicados a controlar la producción de látex de amapola en las partes altas de las cordilleras Central y Oriental en Nariño, Cauca, Huila y Tolima.


Situación actual

A 2002 diversos estudio hechos por entidades públicas y privadas y el seguimiento hecho por la Inteligencia Militar coinciden en que más el 60% de las finanzas de las FARC proviene del narcotráfico. En el caso del ELN, el 60% proviene del secuestro y la extorsión, y el narcotráfico sobrepasa el 20%. Finalmente, en las AUC el narcotráfico provee cerca del 70%.

A principios de 2003, Paul Collier, director del grupo de investigaciones del Banco Mundial, sostuvo que en los últimos cinco años a la guerrilla Colombiana le había ingresado más de US $1.000 millones de dólares por extorsión a multinacionales Europeas. El mismo día, Alejandro Gaviria, subdirector del Departamento Nacional de Planeación, afirmó que los empresarios Colombianos pueden estar pagando una cifra similar por secuestro y extorsión.

Según el Fiscal General, al país ingresan cada año US $5.000 millones cuyo 40% corresponde a las Farc, o sea US $2.000 millones o $5.6 billones. Informes del primer trimestre de 2003 del Ministerio de Defensa, señalan que las Farc reciben al año unos US $569 millones. De éstos, entre 42 y 70 por ciento, correspondería al narcotráfico. El Banco Mundial calcula que las Farc devengan unos US $500 millones sólo del control del cultivo de coca. Finalmente, las agencias de seguridad de Estados Unidos en los informes de 2001-2002 sostienen que las Farc reciben por narcotráfico US $600 millones.

No se exagera al afirmar que el presupuesto anual de las Farc (narcotráfico más secuestro y extorsión) supera hoy los US $1.000 millones, que equivale a la mitad del presupuesto nacional de educación. Convertidos a pesos los ingresos anuales de las Farc ascenderían a $4.3 billones, casi el 2% de la economía nacional. Esto convierte a las Farc en la quinta empresa, después de Ecopetrol, Éxito, Exxon-Mobil y Bavaria.

Áreas de cultivo y producción

Según el informe del Sistema de Información de Cultivos Ilícitos en Colombia (SINCI), para el período 1999 –2002 la evolución de los cultivos de coca por departamentos es la siguiente:

Departamento

Mar-1999

Ago-2000

Nov-2001

Dic-2002

Antioquia

3.644

2.547

3.171

3.030

Amazonas

 

 

532

784

Arauca

 

978

2.749

2.214

Bolívar

5.897

5.960

4.824

2.735

Boyacá

 

322

245

118

Caquetá

23.718

26.603

14.516

8.412

Cauca

6.291

4.576

3.139

2.120

Chocó

 

250

354

 

Córdoba

1.920

117

652

385

Cundinamarca

 

66

22

57

Guainía

 

853

1.318

749

Guajira

 

321

385

354

Guaviare

24.435

17.619

25.553

27.381

Magdalena

521

200

480

644

Meta

11.384

11.123

11.425

9.222

Nariño

3.959

9.343

7.494

15.131

N. Santander

15.039

6,280

9.145

8.041

Putumayo

58.297

66.022

47.120

13.725

Santander

 

2.826

415

463

Valle

 

76

184

111

Vaupés

1.014

1.493

1.918

1.485

Vichada

 

4.935

9.166

4.910

TOTAL

160.119

163.289

144.807

102.071

La reducción de hectáreas cultivadas en 2002 que alcanzó el 30%, fue resultado del incremento en las fumigaciones de la Policía Antinarcóticos, la cual erradicó 130.363 Ha., 38.000 Ha. más que en 2001. Así mismo, a que el esfuerzo de fumigación se concentró en las áreas de mayor concentración donde las Farc protegen los cultivos con sus estructuras armadas. La extensión fumigada por hectáreas fue Putumayo con 71.921 y Caquetá con 18.536 que estaban bajo influencia del Bloque Sur, Nariño con 17.961 bajo control del Comando Conjunto de Occidente, Norte Santander con 9.186 donde los cultivos son disputados por las Farc y las Auc, y Guaviare con 7.206 bajo el control del Bloque Oriental.

El negocio del narcotráfico

Según constatación de los organismos de seguridad las Farc se han convertido en el cartel más grande y más fuerte por el aparato armado a su servicio. Esto les ha permitido entrar a monopolizar el mercado ilegal de la coca fijando los precios de manera unilateral. En concreto, además del denominado “impuesto al gramaje” han fijado otros que gravan todas las actividades relacionadas con esta actividad, como sigue:

  • US $10.000 semanales por funcionamiento del laboratorio.
  • US $13.000 por cada aterrizaje
  • US $20 por cada kilo embarcado
  • US $10 mensuales por hectárea en la custodia de los cultivos
  • US $1 por galón en los peajes fluviales para insumos
  • US $5 por cada kilo procesado

Los bloques Oriental y Sur, aprovechando la débil presencia del Estado en los Llanos Orientales y la Amazonia y el control casi monopólico sobre los cultivos y producción de la coca han establecido centros de acopio y comercialización de la droga en las siguientes áreas:

AREA

CENTROS DE ACOPIO

CRISTALIZADEROS

FRENTES

Vichada

Puerto Príncipe – Gûerima - Vichada

Cumaribo – Puerto Inírida - Barranco Minas

16 – 39

Putumayo

Bajo Putumayo – Valle Guamúez

 

32 - 48

Caquetá

Medio Caguán – Llanos del Yarí

Cartagena del Chaira -  Montañita - Doncello -  Paujil - Curillo - Solita

14 – 15 – 49

Amazonas

Araracuara

 

1 – FA

Meta

Mapiripán

 

7 - 27 - 44

Sólo en los bloques Oriental y Sur las Farc mantienen nexos con 56 organizaciones de narcotráfico y están identificados como principales cabecillas comprometidos los siguientes:

Bloque Oriental: Tomás Medina Caracas “Negro Acacio” (frente 16), Jaime Cotrino Díaz “Arcesio” (frente 39), NN “Efrén” (frente 27), Miguel Santanilla Botache “Gentil Duarte” (frente 7) y Gerardo Antonio Aguilar ”César” (frente 1).

Bloque Sur: José Benito Cabrera “Fabián Ramírez” (frente 14), Floresmiro Burbano “Martín Corena” (frente 48), Wilson Peña Monje “Mojoso” (frente 49), NN “Isaías Perdomo” (frente Amazónico), NN “Robledo” (frente 32)

Adicionalmente, las Farc mantienen vínculos en el exterior con el Cartel de Tijuana en México, el Clan Fernandino en Brasil y el Clan Desi Bouterse en Surinam.

Conclusiones:

Como resultado de la alianza estratégica con los narcotraficantes, las Farc se consolidaron como un nuevo cartel, que gradualmente fue controlando todas las fases del proceso, exceptuando la comercialización hacia el exterior, aún dominada por carteles especializados en el control de las rutas marítimas o aéreas.

Las Farc son consideradas el principal cartel del narcotráfico por el hecho de que sus dos principales bloques –Oriental y Sur- están desplegados y controlan las áreas de los Llanos Orientales y la Amazonia donde se localizan el 70% de los cultivos ilícitos de coca y la casi totalidad de los de amapola, y en igual proporción los cristalizaderos, rutas y pistas clandestinas.

Los ingresos anuales por narcotráfico de las Farc oscilan entre US $500 a US $600 millones, lo que ya le permitió a las Farc dar un salto cuantitativo en su aparato armado, con el cual logró completar su despliegue estratégico, como fase previa al escalamiento del conflicto y preparación de su primera ofensiva.

El narcotráfico le está permitiendo a las Farc contar con una enorme capacidad para continuar desarrollando su aparato armado con el cual desplegar nuevas estructuras con las cuales implantar y mantener formas de control poblacional en las áreas de su interés y mantener bajo asedio permanente a la Fuerza Pública para desgastarla y obligarla a mantener un dispositivo muy disperso y por ende sin poder decisorio.

Dependencia De Las Farc Del Narcotráfico E
Incidencia En El Conflicto Interno

Introducción

El éxito obtenido por el Estado en el decenio de los 90s. contra los carteles de la droga, que desde la década anterior operaban en el país, fue más bien relativo. El Estado logró desarticular las macroestructuras del narcotráfico, pero los niveles de producción y de comercialización no se afectaron significativamente, y nuevos actores, entre ellos la guerrilla y los paramilitares surgieron en su reemplazo.

Al principio la relación de la guerrilla con el narcotráfico fue esencialmente simbiótica. Esta proporcionaba protección a los cultivos y laboratorios a cambio de un pago y garantizaba corredores seguros para los insumos y productos. De paso, la guerrilla accedió a una nueva fuente de financiación, que le facilitó consolidar su dominio sobre las zonas del país donde tenían lugar esta actividad. Correlativamente, mediante esta connivencia los narcotraficantes veían servidos algunos de sus intereses vitales.

Mito y realidad

Ahora bien, ¿hasta dónde incide estratégicamente la dependencia económica de las FARC del negocio de las drogas en su discurso político y en su proyección en el escenario del conflicto interno? ¿Cuáles pueden ser las consecuencias del enquistamiento del narcotráfico en la dinámica interna de la organización?

Una superposición del mapa insurgente sobre el del narcotráfico revela una coincidencia, que se explica no sólo por la importancia que tiene este negocio para las finanzas de las FARC, sino porque el control del narcotráfico está íntimamente ligado al control espacial y humano que les interesa mantener y consolidar a efectos políticos.

El negocio del narcotráfico implica una compleja organización de soporte y una división del trabajo fuertemente especializada. Esta necesaria división y especialización del trabajo hace posible sospechar que al interior de las FARC se haya producido también una división de funciones entre los distintos bloques o grupos, cuya eficacia depende directamente de la capacidad de control y articulación del Secretariado.

Un negocio tan lucrativo como el narcotráfico tendería, ciertamente, a incrementar los recelos entre los bloques (y sus cabecillas) y a catalizar fragmentaciones internas ya existentes. Sobre todo si se considera que la mayor o menor participación de un bloque en la consecución de recursos determina su capacidad de injerencia en las decisiones de la organización y su posición jerárquica relativa.

Las FARC deben asegurar su sostenibilidad y viabilidad financiera. Cada bloque, por lo tanto, intentará asegurar su propia supervivencia buscando una mayor participación en la captación de recursos, ya sea mediante el narcotráfico o, como parece ser la tendencia, mediante la búsqueda de fuentes alternativas como el contrabando de combustibles, la extorsión y el secuestro. Las células que conforman la organización han tendido —y la tendencia habrá de mantenerse— a fortalecerse allí donde pueden acceder a tales fuentes de recursos, y se debilitarán (incluso hasta hacerse superfluas) allí donde carezcan de ellas o donde estratégicamente puedan resultar irrelevantes.

Con todo, en términos políticos, no debe sobrevalorarse la influencia del narcotráfico en el proyecto ideológico de las FARC. Lo político pueden sostenerse con independencia de la corrupción que pueda generar el narcotráfico al interior de la organización, como lo demuestra la evolución más reciente del comportamiento de las FARC y la adopción de una estrategia basada en el fortalecimiento urbano y el terrorismo.

Por otro lado, paradójicamente, y no obstante el potencial corruptor del narcotráfico, las mismas fragmentaciones internas de la organización (y su proclividad a convertirse en pugnas por la posición jerárquica relativa) son un seguro o garantía que la protege de las ambiciones individuales de los cabecillas que aquel podría alimentar.

Lo que cabe esperar

Un reordenamiento interno, derivado de la necesidad de redistribuir los bloques para atender a las necesidades del negocio, en atención a la capacidad de los bloques para acceder a fuentes de recursos alternativos, de los cuales depende su capacidad operativa. Por tanto, es clave determinar cuál es la distribución de funciones entre los bloques y cuál es su posición en la cadena del narcotráfico, lo cual permitiría componer el escenario en el que la intervención del Estado sería idónea para debilitarlos.

Una mayor interdependencia, en la medida que lo exija la especialización de funciones a cargo de los bloques, en relación con el narcotráfico. Esto se traduciría en un nuevo balance de poderes al interior de las Farc; y al mismo tiempo, en una nueva debilidad explotable por el Estado, tanto militar como políticamente.

Una nueva escala de prioridades. Las Farc apuestan principalmente por asegurar su proyecto político a nivel regional, como etapa previa a su realización a nivel nacional. La relación narcotráfico - control territorial explicaría las nuevas prioridades geopolíticas de las FARC, ya que allí donde tengan control territorial podrán asegurar el narcotráfico. A esta lógica parecen responder los movimientos de las FARC alrededor de zonas como el Eje Cafetero. Este desplazamiento de las prioridades determinará la concentración de fuerzas hacia determinados objetivos y áreas geográficas.

Observaciones y Recomendaciones

Identificar la relación de cada uno de los bloques y frentes con el negocio del narcotráfico, y elaborar el plan de acción correspondiente para intervenir, aprovechando la interdependencia que genera la especialización de funciones.

Identificar las áreas de posible expansión o relocalización de cultivos y laboratorios, con el fin implementar una acción anticipatoria capaz de prevenir el fenómeno, intensificando la presencia estatal y la aplicación de programas de desarrollo social y económico que le den verdadero sentido político a la fumigación intensiva.

Identificar los bloques o frentes que, tenderían a debilitarse, con el fin de explorar alternativas (como diálogos o negociaciones parciales) que pudieran capitalizar esta fragmentación a favor del Estado.